Yo fui criado como muchos, con esos "principios" (sí, entre comillas). Pasé toda mi niñez escuchando cosas como: "Serás un galán, y tendrás muchas novias" o "Lo que tienes entre las piernas, sólo es para mujeres". Tantas frases idiotas. Es lamentable, y como yo, sé que muchos han escuchado cosas así.
Lo peor de todo, es que por ser niños, asimilamos todo eso y actuamos de acuerdo a como nos están diciendo que actuemos. De acuerdo a como "deberíamos" ser. Jugamos a tener noviecitas, a pensar en matrimonio (a los 5 años de edad, ¡que perversión!), a ser "hombrecitos" como todo el mundo espera que seamos. Así pasamos toda nuestra infancia. Claro, todo es fácil porque no hay hormonas todavía que nos hagan la vida imposible. Y aún así, se pueden obtener algunas pequeñas experiencias sexuales con individuos de nuestro mismo sexo pero en forma de juego.
En la adolescencia, la cosa cambia. Venimos de tener un esquema completamente heterosexual, a descubrir que no es el único que existe en el mundo. Nos encontramos con nuevos estilos de vida, nuevas sensaciones, nuevos retos; típico de la juventud. Cuando empiezas a dejar de ser niño, y te conviertes en hombre, te das cuenta de que entre tus piernas yace un arma muy poderosa, pero la cuestión es : ¿contra "quién" usarla?
Las fantasías irrumpen en tu mente, se apoderan de tus noches. Empiezas a recordar esos juegos sexuales que de niño tuviste, pero ahora, con un poco de morbo. La curiosidad se vuelve tu amiga. Quieres experimentar, con todo y con todos. Las chicas siguen sin llamar tu atención, aunque ya has tenido una que otra novia para ver que tal.
Recuerdas uno de los más terroríficos y placenteros instantes de tu vida: tu primera fantasía sexual. Esperabas que fuera con una rubia, de pechos grandes y complaciente. Pues no, resulta ser con un tipo mayor, con buen cuerpo, velludo y con ganas de amarte. ¿Típico no?
Te sientes confundido, no sabes que pasa, pero como lo que importa es el placer, lo olvidas momentáneamente.
El tiempo pasa, las fantasías se hacen diversas, tu soledad crece, y conoces a la gentil pornografía. Un escape a tus sueños, un dulce para tu mirada. Empiezas a notar, que te gustan mas los hombres que las mujeres, que son ellos quienes provocan esa sensación de placer en ti, que quieres estar es con "uno de tu propio equipo". Tratas de tomarlo con calma, pero la confusión es inevitable. Te sientes triste, solo, confundido.
Empiezas a buscar información, de cualquier medio, de cualquier tipo. Te das cuenta, de que tu familia no es muy amiga de ese tema, y de que tiene fuertes opiniones en contra. ¡Genial! Soy gay, y mi familia es homofobica. Te has ganado algo así como la lotería de la mala suerte. Si creías que antes estabas mal, ahora, estas peor.
Peor aun, si has recibido una formación religiosa desde pequeño. Lo primero que se te viene a la mente cuando piensas en ser homosexual es en el temido infierno del que habla todo el mundo. De la posibilidad de no ir al cielo. La culpa te consume, y te sientes terrible.En la escuela, tratas de no exteriorizar nada, a fin de no levantar sospechas ni burlas, pero inevitablemente, la gente a tu alrededor empieza a notarlo, a notar que eres "diferente" y comienzan algunas molestas bromas.
Llegado a la universidad, te encuentras con un espacio increíble para la discusión y la formación de amistades de por vida. Tu opinión vale, es válido ser quien eres, pero aún sigues fingiendo hasta que te sientes cómodo y empiezas a comentarle a tus verdaderos amigos. Ellos te dan su apoyo, y otra gente, dice hacerlo pero igual comenta a tus espaldas. Y así, me encuentro yo.
Muchos dicen que los gays no nacen, se hacen. Todavía hay mucha polémica al respecto. Pero la cuestión es, que si nos ponemos a revisar la historia, nos daremos cuenta de que la homosexualidad es mas antigua de lo que cualquiera pudiese creer. Desde la fastuosa era dorada de Grecia o tal vez antes, e incluso, después.
Recientemente, leí una noticia que exponía el hallazgo de un documento de matrimonio entre 2 hombres en la Europa de la Alta Edad Media. Lo peor de todo, es que el documento fue encontrado en una iglesia. Este organismo, recientemente (desde hace unos siglos para acá) se ha dedicado a erradicar, denigrar y a perjudicar a la gente con orientación sexual diferente a la heterosexual. Es triste que "la mano de Dios" aquí en la tierra haga eso, pero ha de recordarse que son humanos al fin y al cabo. Tan pecadores como yo.
La sociedad se debate por los derechos de nosotros, sobre adopciones, matrimonio, cuestiones económicas. Tristes suicidios se cometen por parte de jóvenes vidas que no encuentran una salida ni una respuesta. Y cuando tratas de buscar pareja, te encuentras con la dura realidad de que hay gente que solo te quiere por tu cuerpo. Te usan, y se van. El panorama no es muy bonito. Pero a pesar de eso, tus sueños y tus anhelos sobrevuelan toda esta realidad, y te mantienen centrado en lo que quieres: amor.
Es increíble como esa pequeña palabra puede significar mucho para una persona. Sobre todo, para mí: amor de Dios, amor de mi familia, amor de mis amigos, y amor de un hombre que este decidido a pasar su vida conmigo. Tantas cosas para un solo post, mejor lo dejo hasta aquí :)

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